Sheinbaum amplía la política educativa con becas, nuevos planteles y apoyos para reducir desigualdades
Nacional
El Segundo Informe de Gobierno plantea una estrategia que combina permanencia escolar, expansión de la oferta pública, autonomía comunitaria, atención a mujeres y construcción de un Sistema Nacional de Cuidados.
La política educativa del gobierno de Claudia Sheinbaum busca intervenir en algo más amplio que el acceso a las aulas: las condiciones económicas, territoriales y sociales que pueden impedir que una persona estudie o continúe su formación. En su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta presenta una agenda en la que educación e inclusión funcionan como herramientas para cerrar brechas y ampliar oportunidades entre distintos sectores de la población.
Uno de los mayores alcances está en el sistema de becas. Más de 14.7 millones de alumnas y alumnos de primaria y secundaria reciben la Beca Universal Rita Cetina; otros 4.2 millones de jóvenes cuentan con la Beca Universal Benito Juárez en educación media superior, mientras 414 mil estudiantes son beneficiarios de Jóvenes Escribiendo el Futuro. A estos esquemas se suma la Beca Gertrudis Bocanegra, dirigida principalmente a gastos de transporte y que alcanza a 260 mil jóvenes en cinco entidades.
La apuesta federal también busca resolver un problema distinto: la falta de espacios suficientes para quienes quieren continuar estudiando. El gobierno estableció como meta crear 200 mil nuevos lugares en educación media superior hacia 2030 y construir 13 unidades de la Universidad Nacional Rosario Castellanos. La expansión pretende acercar la oferta pública a regiones donde estudiar una preparatoria o carrera universitaria puede implicar traslados largos y gastos que muchas familias no pueden sostener.
El enfoque de inclusión se extiende a los pueblos indígenas y afromexicanos. El informe registra 22 Planes de Justicia y Desarrollo Regional para 35 pueblos, mientras cerca de 20 mil comunidades reciben y administran directamente recursos mediante el FAISPIAM. A ello se suman 376 caminos artesanales, equivalentes a 823 kilómetros y una inversión de 5.5 mil millones de pesos, que buscan mejorar la conexión con escuelas, centros de salud, mercados y otros servicios esenciales.
Las mujeres ocupan otro eje de esta política. En las 32 entidades funcionan 1,001 Centros LIBRE, concebidos para ofrecer orientación, acompañamiento y atención frente a situaciones de violencia, además de promover autonomía económica y acceso a derechos. El propósito es reducir las distancias físicas e institucionales que todavía dificultan que muchas mujeres reciban respaldo cuando lo necesitan.
El Segundo Informe incorpora además la construcción del Sistema Nacional de Cuidados, para el que se reporta una inversión de 468.6 mil millones de pesos. La estrategia busca ampliar los servicios destinados a niñas, niños, personas mayores, personas enfermas y personas con discapacidad, al tiempo que procura redistribuir responsabilidades que históricamente han recaído principalmente sobre las mujeres.
Con esta combinación de becas, infraestructura educativa, recursos comunitarios, conectividad y políticas de cuidados, el gobierno de Claudia Sheinbaum presenta una visión en la que permanecer en la escuela depende también de lo que ocurre fuera de ella. El eje común es reducir las barreras económicas, geográficas y sociales que condicionan las posibilidades de estudiar, trabajar y participar en la vida pública.
