Inteligencia y coordinación marcan nueva etapa de la estrategia de seguridad de Sheinbaum
Nacional
El Segundo Informe de Gobierno registra 59 mil 582 detenciones y el aseguramiento de casi 499 toneladas de drogas, mientras el modelo federal apuesta por combatir las estructuras criminales y atender las causas de la violencia.
La seguridad pública entró en una etapa en la que investigar antes de actuar, compartir información entre autoridades y atacar las estructuras que sostienen a los grupos delictivos forman parte central de la estrategia del Gobierno de México. Así lo plantea el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, que acompaña este modelo con resultados como 59 mil 582 detenciones relacionadas con delitos de alto impacto.
La estrategia se sostiene sobre cuatro ejes que operan de manera complementaria: atención a las causas de la violencia, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la inteligencia y la investigación, y coordinación entre Federación y entidades. El planteamiento busca superar una política basada exclusivamente en despliegues reactivos para combinar prevención social con capacidades institucionales y operativas.
Uno de los cambios relevantes está en el uso de inteligencia para identificar generadores de violencia y conocer las estructuras financieras, logísticas y operativas de las organizaciones delictivas. El análisis de información permite dirigir investigaciones hacia objetivos específicos y obtener elementos que posteriormente puedan ser utilizados por las autoridades ministeriales para integrar los casos.
Los resultados operativos dimensionan el alcance de estas acciones. Además de las 59 mil 582 detenciones, el Segundo Informe registra el aseguramiento de 31 mil 366 armas de fuego y 498.98 toneladas de drogas. Dentro de estas últimas se encuentran 2 mil 363 kilogramos y más de 5 millones 546 mil pastillas de fentanilo, con lo que se busca afectar las cadenas de producción, traslado y distribución de sustancias ilícitas.
La operación institucional se complementa con la Guardia Nacional y la coordinación con estados y municipios. El objetivo es mantener presencia en puntos estratégicos, compartir información y desarrollar respuestas regionales frente a delitos que no se circunscriben a los límites de una entidad. Al mismo tiempo, la atención a las causas incorpora programas sociales, becas, capacitación y recuperación de espacios para reducir las condiciones que facilitan el reclutamiento de jóvenes por parte de grupos criminales.
En ese contexto aparece uno de los resultados de mayor peso del informe: el promedio diario de homicidios dolosos disminuyó 46% respecto de 2024, al pasar de 91.7 a 49.7 casos durante 2026. Para la administración de Sheinbaum, el dato muestra los primeros efectos de combinar prevención, inteligencia, investigación y presencia institucional dentro de una misma estrategia.
El desafío será mantener esa tendencia y lograr que los indicadores nacionales tengan un impacto perceptible en la vida cotidiana de las comunidades. El Segundo Informe coloca precisamente ahí la siguiente meta: que los resultados operativos y la disminución de la violencia puedan traducirse en mayor tranquilidad y seguridad para las familias mexicanas.
